Esto es lo que queda después de las últimas cosas. Una sensación de vacío, de impotencia, pero sobre todo de tristeza. El país de las últimas cosas de Paul Auster es sólo un puente para entrar a ese mundo donde la realidad supera la ficción. De verdad nos estamos consumiendo. Un día ya no habrá lo que hoy conocemos, y sólo nos quedara aferrarnos al amor, que además de ser nuestra posible salvación, también es una probable perdición. Cuando las cosas desaparezcan y por lo tanto las palabras dejen de existir, tendremos que luchar igual que Anna, salvando del olvido todo lo que podamos a través de la literatura.
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Wednesday, May 31, 2006
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1 comment:
Jjajajajaj cambia todo cambia dice una cancion y segun una estupida teoria de la fisica la materia no desaparece se transforma. quizas nos dice que nuestras vidas no seran eliminadas quizas cambien para estar mejor y no en este constante sufrimiento
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